

El pueblo Aché conserva prácticas ancestrales que fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional por su valor único en la memoria viva del Paraguay. Entre estas manifestaciones se incluyen: los gritos de cacería, el baño ceremonial o kymata, las técnicas de fabricación del arco y la flecha, la cestería tradicional y las narrativas orales. Cada una de estas prácticas refleja un modo de vida profundamente conectado con la naturaleza, los ritos comunitarios y la transmisión de conocimientos entre generaciones. Los saberes Aché son testimonio de la resiliencia de un pueblo que, a través de su cultura, resguarda su identidad y fortalece su cosmovisión, aportando a la diversidad cultural del país y a la preservación de prácticas indígenas que dialogan con el pasado y el presente.